Reporte Proyecto Culiacán 2019

Los números nos motivan y emocionan sobre todo cuando son favorables, pero las experiencias son únicas e inmejorables, nadie, por buen contador de historias que sea te podrá transmitir una experiencia vivida, sobre todo una que te lleva a ir al centro de la voluntad de Dios, me refiero a ir a un viaje misionero.

El líder de equipo bajo del vehículo para hablar con el campero y solicitar el acceso al campamento, cada año en este campamento el acceso está garantizado, siempre entramos, pero este año, la respuesta fue: ¡No pueden entrar! El campero había dicho que no.

El patrón ha dicho que no dejemos entrar a nadie; a lo que el líder de equipo le respondió que siempre nos dejan entrar, que no entendía cuál era el problema, después de insistir un par de ocasiones más, el campero se incomodó, sabía que otros años habíamos entrado al campamento y sabía también cuál era el propósito de nuestra visita.

Al campero no le quedo más que hablar por teléfono al patrón y le dijo al líder de equipo: yo no te voy a dejar entrar, pero si tú quieres hablar con el patrón aquí está en el teléfono, te lo paso y habla tu con él

El líder de equipo intentó explicar la razón de nuestra visita, pero enseguida el patrón dijo que no había entrada y que mejor se retiraran, la pausa que hizo el patrón fue suficiente para que el líder de equipo insistiera y explicara porque estábamos allí visitando a los jornaleros de ese campamento, cuando ese hombre escucho que se predicaría la palabra de Dios, cambió de opinión y dijo: “Si de predicar la palabra de Dios se trata pueden entrar, adelante, pásame al campero” Enseguida el campero escucho las instrucciones del patrón y dejó entrar al equipo de voluntarios que esa tarde predicarían en un idioma que ellos no hablan y no se esperaban lo que Dios había preparado en ese campamento: Su nombre sería glorificado en la lengua Tepehuana.

Los Tepehuanos, son uno de los grupos étnicos más aislados geográficamente en el norte de México. Datos de un obrero cercano que vino al proyecto nos compartió que no hay iglesias entre ellos, al menos no en los Tepehuán del norte, solamente hay un puñado de creyentes.

Este grupo étnico salía de su pueblo para trabajar en los campos agrícolas de Culiacán por primera ocasión, la mayoría de ellos monolingües, niños, mujeres y hombres. Al escuchar el evangelio en su idioma, su interés fue muy notorio. Este año 2019 la experiencia de poder sembrar el evangelio en un grupo étnico compuesto al menos 49 familias, que visitaban por primera vez los campos agrícolas del valle de Culiacán fue única, esas familias salieron de su pueblo para encontrarse con Dios, su creador y revelarse a ellos por medio de Cristo y el Espíritu Santo.

Algunos números que dan gloria a Dios:

  • 67 Campos visitados
  • 90 Participantes
  • 117 Lenguas encontradas
  • Un gran número de nuevos creyentes
  • Centenares de bajadas de recursos por medio de BibleBox
  • 392 Interacciones en Facebook
  • 5156 cd´s-dvd´s obsequiados
  • 18160 Personas alcanzadas por medio de Facebook